Muchas personas vienen a consulta con la necesidad de “parar” el ruido de sus cabezas, frenar sus incesantes pensamientos que se amontonan y que, en ocasiones, parecen tomar las riendas de su vida.

Te daré una mala noticia: No podemos parar de pensar. NO SE PUEDE, así que no nos queda otra que empezar a llevarnos mejor con lo que ocurre dentro de nuestras maravillosas y fascinantes cabezas.

Se que este escrito ha empezado fuerte, con una mala noticia, que seguro ya intuías, pero leerlo tan claro no suele gustar. Venga, aguanta un poquito, no todo van a ser malas noticias.

Cuando algo nos preocupa, tendemos a examinar con lupa lo que ocurre dentro de nuestras cabezas, dejando algo de lado lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.

“Pienso X.” “Si lo pienso es por algo.”

Aquí empieza mi buceo en mi pensamiento del que cuesta tanto salir y por el que a veces nos vemos sobre pasados. En dicho buceo, tendemos a creer absolutamente todo lo que pasa por nuestras cabezas:

«Si pienso que…

…no valgo para nada, es que no valgo para nada.»

…soy una fracasada, es que, indudablemente, lo soy.»

…tengo dudas con respecto a mi relación, es que algo va mal.»

algo desagradable de mi amiga, entonces es que soy una mala amiga.»

Pues NO. Te diré algo importante, NO TE CREAS TODO LO QUE PIENSAS. Efectivamente, LO PIENSAS, lo cual NO quiere decir que sea útil o que sea cierto.

LOS PENSAMIENTOS NO SIEMPRE SON ÚTILES.

NO SIEMPRE NOS AYUDAN. NO SIEMPRE TIENEN UN SENTIDO. A veces los pensamientos aparecen, rápido, sin mediar razonamiento alguno, se van enlazando unos a otros, en función de nuestras vivencias, pasado, lugar en el que nos encontremos…Algunos de nuestros pensamientos parecen no tener ningún tipo de sentido y amigos, así es. De ahí que sean tan “locos, rápidos y también, así de fascinantes

Por ejemplo, que aparezca el pensamiento de “¿Y si me tiro al metro?” ¿quiere decir que me vaya a tirar? NO. Rotundamente NO. Es un pensamiento, que aparece cuando estoy en el metro. Aparece y si no comienzo a bucear en su significado y motivo de aparición, se acabará yendo. Pero NO, no significa que me vaya a tirar el metro. Ni si quiera significa que no me guste la vida. Es un pensamiento, totalmente inocente, al que en ocasiones alimentamos hasta que nos domina.

Ya que te he dado una “mala noticia” (no podemos dejar de pensar) te diré que, QUÉ ALIVIO no acabar con lo que uno piensa, pues ¿Qué sería de nosotros sin el pensamiento?

¿POR QUÉ NOS CREEMOS TODO LO QUE LA MENTE NOS DICE?

El motivo por el que hemos aceptado como verdad absoluta todos y cada uno de nuestros pensamientos, es que en MUCHAS ocasiones nos son MUY ÚTILES. NOS SALVAN, NOS AYUDA A ALCANZAR OBJETIVOS CONSTANTEMENTE.

Por ejemplo, que haríamos en el trabajo sin los siguientes pensamientos:

“Tengo que enviar un email a mi compañero, después hablar con mi jefe y comunicarle el problema con el proveedor X”

Sin estos pensamientos, ¿Acaso podríamos alcanzar nuestros objetivos? En muchos casos los pensamientos nos ayudan y guían para alcanzar objetivos.

Es aquí donde tendremos que detenernos.

¿MIS PENSAMIENTOS ME ESTÁN SIENDO ÚTILES PARA ALCANZAR UN OBJETIVO?

O por el contrario, ¿anclarme a ellos me va a llevar a enredarme en una maraña de pensamientos de los que me costará salir?

Así que ahora, después de saber que no podemos acabar con el pensamiento y que hay pensamientos útiles y no tan útiles en función de nuestros objetivos, te pediré que te PERMITAS PENSAR. Ya que no podemos hacer nada para que un pensamiento no aparezca, permítete pensarlo TODO. TODO es válido en tu cabeza. Repito, TODO. Ahora, lo que hagamos con ello ya es otra historia. Aquí entras en juego tú. TU decides si enredarte en el pensamiento o conectar con aquello que le da valor a tu vida.  TU decides QUÉ HACER. Por ejemplo, yo puedo tener el pensamiento de “OH, NO ME APETECE NADA IR AL GIMNASIO” y aún con ese pensamiento decidir ir. ¿Te ha pasado verdad? Yo puedo tener el pensamiento de “NO SOPORTO A MI MADRE” y aun así tratarla con el cariño y respeto que la tengo. Así que si, NO TE TORTURES POR PENSAR. Pues no se puede arrancar, pero SÍ se puede decidir qué se hace con lo que se piensa.

Quizá sea un trabajo lento, progresivo, un cambio de visión con respecto a lo que llevamos haciendo toda nuestra vida, pero créeme, puedes relacionarte de un modo menos agresivo y más disfrutón con todo aquello que aparece por tu cabeza.

Y para despedirme, REPITO, NO TE CREAS TODOS LOS MENSAJES QUE TE LANZA TU CABEZA.

Esperamos que os haya sido útil este post! Y recuerda, si tienes cualquier consulta no dudes en contactarnos!