¿Qué es la infidelidad? Para cada pareja la infidelidad implican acciones diferentes. Lo importante es que cada pareja defina qué es lo que considera infidelidad o no, ya que la infidelidad es la ruptura de la promesa que cada pareja hace. Al romperse una promesa, se provoca una pérdida de confianza.

En nuestra cultura, generalmente, se entiende cuando trasgredes una serie de límites físicos, por ejemplo, en el momento que besas a otra persona que no es tu pareja o mantienes relaciones sexuales con una tercera persona.

Pero la infidelidad no tiene por qué ser solo física, también existe la infidelidad emocional.

¿Qué es? Se puede considerar infidelidad emocional a pequeños gestos que no tienen que implicar el contacto físico, por ejemplo, tener ciertas confidencias con otra persona, o tener cierto grado de intimidad, pueden considerarse una infidelidad, y no tiene por qué ser algo físico.

Muchas veces los miembros de una pareja no entienden por infidelidad lo mismo, de ahí la importancia de negociar y hablar los límites en la relación. En nuestra cultura, en las relaciones monógamas hay como una serie de normas que se sobreentienden, normas sociales, que están “implícitas”, y que nos hacen pensar que todo el mundo opina lo mismo al respecto, pero al final cada pareja es un mundo y tiene sus propias reglas.

Cada pareja debería ser capaz de sentarse y acordarlo. Sin embargo, en ocasiones nos da miedo y pensamos que al hacer explícitos esos pensamientos, a la pareja no le van a gustar o viceversa, no pudiendo gustarnos a nosotros lo que vamos a oír. Por lo que muchas veces preferimos ir echando tierra encima y no decir realmente lo que estamos pensando.

La infidelidad tiene mucho que ver con la comunicación o con la ausencia de ésta. Y es un factor fundamental sentar las bases.

¿En qué momento lo hablas? En cada momento de la relación se establecen distintas “bases “y los limites son negociables y pueden ir variando a lo largo del tiempo, no tienen por qué ser estáticos.

¿Se puede perdonar una infidelidad?

Perdonar una infidelidad pasa primero por entender lo que ha sucedido y luego tomar una decisión consciente de querer perdonarlo (“soy libre, yo puedo irme o puedo quedarme, si decido quedarme es porque puedo seguir construyendo a partir de esto”). Obviamente hay que trasmitir confianza, pero es más una decisión de uno mismo de “yo decido confiar en ti”, y a partir de ahí no puedo hacer nada, porque lo que la otra persona vaya a hacer o no, no está bajo nuestro control.

¿Cómo construimos la confianza en la pareja?

Si decidimos perdonar es importante redirigir la atención a las cosas positivas, porque muchas veces dirigimos la atención a lo negativo para confirmar aquello que mas miedo nos da. Hacer la labor de CSI no va a resolver tus dudas, nada de lo que obtengas te va a aliviar ni va a justificar lo que ha sucedido. Tienes que parar, analizar y tomar decisión consciente.

Qué hacer después de que nos hayan sido infieles:

  1. Pararse, escuchar y saber que ha ocurrido.
  2. Acepta lo ocurrido y todas las emociones.
  3. Permítete sentirte mal, sentir el dolor.
  4. No pierdas confianza en ti, la infidelidad no tiene que ver con como eres sino con la relación en sí.
  5. Date tiempo para decidir qué deseas hacer, no tomes decisiones bajo las emociones.
  6. Es normal tener dudas
  7. Hacer autocrítica. Tiempo de reflexión.
  8. Análisis del presente y del futuro ¿Puedo seguir construyendo y salir reforzado?
  9. Habla con tu pareja y explica cómo te sientes sin faltar el respeto.

Si decides perdonar: es importante que ambas partes se propongan continuar queriéndose y disfrutando, y establecer bases a partir de ese momento bien conjuntamente, o bien con la ayuda de un psicólogo especializado terapia de parejas que os ayude a realizar este camino.